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Sinopsis: Prólogo extraído del propio autor en su página Webhttp://www.soriaymas.com/
Hay muchas formas de ver las cosas. Cada uno, en función de sus conocimientos, meditaciones, lecturas, conversaciones con los demás y consigo mismo, se decanta por una manera determinada de entender la vida o encontrarle un sentido a su existencia. Y en función de tales parámetros, de todo lo que le llega sensorial y mentalmente, realiza una criba y selecciona aquellas informaciones que más de acuerdo están con su cosmovisión y pensamiento interno, rechazando las demás.
Después de leer varios centenares de libros sobre los más diversos temas, escribir multitud de artículos y una decena de libros -dos de ellos sobre los Templarios-, hemos llegado, por nuestra parte, a concebir y percibir las cosas desde un enfoque esotérico, tradicional, en el sentido que le dio René Guénon a ambos términos. Y en función de esta concepción esotérica fuimos conducidos por una necesidad interior a escribir este libro, descartando por tanto otras líneas de investigación, bien por no estimarlas acertadas, bien por no poder hacer referencias a las mismas porque el libro con sus doscientas páginas era ya demasiado voluminoso. |
Ahora bien, en el caso de las relaciones históricas y esotéricas entre los templarios y los shiitas ismailíes seguidores del Viejo de la Montaña, así como en lo concerniente a la Caballería Espiritual y la llamada Guerra Santa, hemos optado por contar poco debido a que la editorial Sotabur tiene previsto publicar un libro monográfico al respecto durante la primavera de 2004; libro que estamos seguros que sorprenderá gratamente a los lectores, entre los cuales nos incluimos.
El primer capítulo es el apartado doctrinal, por decirlo así. Y como no somos maestros de nada ni iniciados, hemos estimado conveniente acudir a quien ha demostrado tener un conocimiento metafísico extraordinario: René Guénon. El resto del libro no es sino la aplicación y desarrollo de tales enseñanzas, si bien el último capítulo, dedicado a la ermita de San Bartolomé -San Bartolo para los parroquianos ha sido casi en su totalidad una recopilación de ensayos escritos con anterioridad. Todo lo contrario acaece en lo que respecta a Albendiego y Santo Alto Rey, sobre los que escribimos por vez primera en este libro.
Hemos tratado de apoyar nuestras exposiciones esotéricas e interpretaciones personales fundamentalmente a través de textos o recopilaciones medievales de los siglos X al XIV, a fin de que el lector tenga constancia de que nuestras afirmaciones están fundamentadas en escritos de filósofos y gnósticos de la época. Y en este aspecto, la Enciclopedia shiita de los Hermanos Sinceros, el neoplatonismo islámico y el sufismo de Ibn al Arabi, han sido esenciales.
Hoy día, subyugados por la cultura masiva y homogénea, desacralizada en su totalidad, la afición por la lectura es cada vez menor y, por tanto, es comprensible que muy pocos hayan leído siquiera unas páginas de Platón, por citar tan solo a uno de los filósofos y metafísicos más importantes para Occidente. Y otro tanto cabe decir respecto a Plotino. Pero, en la Edad Media, sus enseñanzas fueron decisivas para la espiritualidad de las tres religiones del Libro, sobre todo para quienes seguían las sendas de la Gnosis, del Conocimiento. Adaptaron el pitagorismo, platonismo y neoplatonismo a sus respectivas Revelaciones: Tora, Nuevo Testamento y Corán. Y de tal síntesis surgió el arte simbólico medieval, en el que la Orden del Temple desempeñó un papel muy relevante apoyando y orientando, si se nos permite la expresión, a los artesanos de la piedra.
Pues bien, este libro trata de encontrar las huellas de dicha Gnosis en los enclaves estudiados. ¿Lo habremos conseguido..?
El autor: Ángel Almazán de Gracia nace en Tajueco (Soria) en 1958; es Licenciado en Ciencias de la Información, miembro del Centro de Estudios Sorianos y de la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo. Jefe de Prensa de la Diputación de Soria y ex-director de REVISTA DE SORIA.
Anteriormente fue corresponsal de TVE y de El Norte de Castilla en Soria(1987-1992). En 1996 fundo la editorial Sotabur. Es autor de los siguientes libros: Guía de la Artesanía de Soria (Junta de Castilla y León, Valladolid, 1991); El Burgo de Osma y su Catedral. Guía para el viajero curioso e inquieto (Sotabur, 1996); Por Tierras de Soria, La Rioja y Guadalajara: Rutas de Almanzor, Mío Cid, Jalón, Duguesclin, Alvargonzález y Río Jalón (Sotabur, 1997), reedición en 1998, Los códices templarios de Río Lobos. Los custodios del Grial (Sotabur, 1997); El Císter de Huerta. Medinaceli. Valle del Jalón (Sotabur, 1998). Guía templaria soriana y el enigma del río Lobos, (Sotabur, Soria, 1999). Es coautor de Por nuestros ríos (Soria Edita, 1995), El cañón de río Lobos (Artec, Segovia, 1995) y San Leonardo de Yagüe. Historia y cultura (1996).
Además es autor de varios cientos de artículos etnográficos y culturales sobre la provincia de Soria, varios de los cuales pueden leerse, en línea, en su Web, en la que el internauta encontrará una serie de artículos sobre los templarios en Soria, referencias turísticas de El Burgo de Osma y Santa María de Huerta, así como de otros pueblos.
Su pasión es el simbolismo hermenéutico y esotérico, así como la Psicología Profunda de Carl Gustav Jung, que le sirven como marco referencial en sus interpretaciones de los ritos e iconología soriana.
Tiene en preparación un ambicioso proyecto, Gran Guía Mágica de Soria, que probablemente verá la luz el año que viene.
Su última aventura editorial, nos está aportando una estupenda Biblioteca Soriana con el genérico de "Nuestros pueblos": Tajueco, entre pinares y alfares, 2001; Guía de Arcos de Jalón, 2002 y Guía de San Esteban de Gormaz, 2002.
Nota: Esta biografía ha sido extraída de la página:http://soria-goig.com/, editada en al año 2003, por lo que no resulta actualizada. Hoy podemos decir que los que aparecen como proyectos son hoy realidades, y la presente obra es una prueba
Comentario: Una vez más tenemos que agradecer a Ángel Almazán su labor de investigación. Gracias a este incansable investigador, hoy conocemos el extenso legado que la Orden del Temple dejó en nuestra Península Ibérica. Desde sus tierras sorianas, Ángel, descaradamente influenciado por los estudios de Carl Jung, nos va introduciendo, con cada obra que edita, en ese patrimonio cultural que nos tiene encandilados.
A los que venimos siguiendo su obra desde “Los códices templarios del Río Lobos”, y podemos enorgullecernos de conocerlo personalmente, solamente nos queda esperar ansiosamente a la aparición de una nueva obra. |