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Sinopsis: Ningún despliegue militar encierra tanto misterio como el fenómeno de las Cruzadas ni ha sufrido valoraciones tan dispares. Sus detractores destacan las atrocidades perpetradas en nombre de una empresa santa que en la práctica no podía distinguirse del bandidaje, se horrorizaban ante las absurdas matanzas de Metz, Maguncia o Spira, y señalan el desequilibrado balance entre los escasos supervivientes y los incontables mártires que nunca regresaron. Sus defensores, por el contrario, ven en las Cruzadas lo mejor del espíritu de Occidente, su anhelo de preservar y expandir los logros de la civilización y su entrega a los valores espirituales.
El historiador que trate de esclarecer los motivos de las Cruzadas se enfrentará a una movilización bélica que no puede atribuirse a la ambición bélica de un monarca ni al ansia de expansión territorial, sino a razones puramente espirituales: la conquista de la ciudad santa de Jerusalén. Zoé Oldenbourg se centra en el estudio de las tres primeras Cruzadas, desde la llamada de auxilio del emperador de Bizancio al papa Urbano II para que organizara un ejército capaz de enfrentarse a los turcos, hasta el fracaso de la expedición de los reyes cruzados, pasando por la sangrienta toma de Jerusalén y la gran matanza de la mezquita de Al-Aqsa, con el propósito de dar respuesta a una pregunta: ¿por qué una guerra que supuso la pérdida definitiva de los Lugares santos y propició la unificación de un Islam belicoso que terminó por destruir el Imperio de Bizancio sigue nimbada en el imaginario occidental por el brillo de la gloria? |
El autor: Nació en San Petersburgo en 1916. Nieta del secretario perpetuo de la Academia Rusa de las Ciencias e hija de un historiador y una matemática, Zoé vivió unos años en su ciudad natal y en Crimen hasta que su familia emigró a París, en 1925, huyendo de la Revolución bolchevique. Durante la Segunda Guerra Mundial, Zoé inició su actividad literaria con Barro y cenizas (1944), ambientada en la época medieval de la que ya entonces era una apasionada. Pero el reconocimiento le llegaría en 1953 con la publicación de su segunda novela, La piedra angular, que le valdría el premio Fémina. La primera edición de La hoguera de Montsegur (1959), supuso para la autora el inicio de la práctica del ensayo histórico, en una precisa combinación del relato de los hechos con una brillante
especulación teórica que también reflejaría en el riguroso estudio Las Cruzadas (1965). Durante la década de los años sesenta publicó dos noveleas de ficción sobre el movimiento cátaro. Los quemados (1960) y Las ciudades carnales (1961). Además es autora de diversa obras biográficas de personajes clave de la historia como Catalina de Rusia (1966) y Leonor de Aquitania (1992). Zoé Ordenbourg falleció el 8 de noviembre de 2002.
Comentario: Esta fantástica obra relata al detalle la historia de las tres primeras Cruzadas y de los Estados francos de Siria durante el siglo XII.
La autora, gracias a la influencia cultural de sus tierras de origen, nos da una visión objetiva de los condicionantes políticos, sociales y religiosos que desembocaron en las Cruzadas.
Analizando las causas que llevaron a la caída del Imperio romano de Occidente, las invasiones del Este de Europa, los movimiento migratorios desde Asia, y las invasiones bárbaras demuestran que si bien, la causa religiosa fue el detonante, el Islam no representaba una verdadera amenaza para los reinos francos.
No es fácil ser objetivo cuando hablamos de las Cruzadas. Las crónicas de la época siempre han sido partidistas dependiendo del lugar donde fueron escritas. Desgraciadamente, hoy más que nunca están de actualidad las reflexiones que nos propone esta obra. El lector averiguará que hoy, nueve siglos después, la situación política y religiosa de la zona no ha variado mucho y los escenarios que protagonizaron una de las páginas más sangrientas de la historia, desgraciadamente vuelven a estar de actualidad. |