xposición “A la búsqueda del Toisón de Oro. La Europa de los Príncipes / La Europa de las Ciudades. Museo de la Ciudad (Valencia)

La muestra reúne piezas procedentes de ocho países de instituciones como el Louvre, British Library o el Kunstitorisches Museum de Viena ocho países y 200 piezas integran los fondos de la exposición.

A la búsqueda del Toisón de Oro. La Europa de los Príncipes/la Europa de las Ciudades',  se puede contemplar en dos sedes habilitadas en el Almudín y el Museo de la Ciudad y que evoca la "grandeza" de la Valencia del siglo XV a través de la historia de esta orden de caballerías, según señaló hoy en rueda de prensa el profesor de la Universidad de Alicante Eduard Mira, comisario del proyecto junto a la especialista en Historia Medieval de Gante (Bélgica), An Delva. La muestra, que ha supuesto una inversión de 1,3 millones de euros --unos 600.000 del presupuesto de la Secretaría Autonómica de Cultura y el resto a cargo de la Fundació Jaume II El Just-- rastrea además las "estrechísimas relaciones" que durante la época mantuvo el Reino de Valencia con la ciudad de Flandes por lo que se "separa de la historiografía al uso", que tradicionalmente ha prestado sólo atención a la "italianización" de Valencia, para descubrir las huellas flamencas en territorio valenciano, destacó el especialista, que confesó que esta exposición, que ha contado con la intervención de un comité científico integrado por expertos internacionales, culmina un "sueño que venía gestando desde hace 15 años".

Pinturas, esculturas, retablos religiosos, armas, joyas y valiosa documentación venida de Austria, Suiza, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Inglaterra y España --gran parte de ellas salen por primera vez de sus países de origen y la mayoría eran inéditas en Valencia-- componen este viaje a la búsqueda de la memoria del Toisón de Oro, orden civil y de caballerías que fue creada en 1429 por el duque de Borgoña y conde de Flandes Felipe II para celebrar su matrimonio con la princesa portuguesa Isabel de Avís. Su relación con Valencia fue muy estrecha ya que el rey Alfonso el Magnánimo fue el primer monarca que se hizo miembro.

Entre las piezas que ilustran la historia de esta mítica orden --que fue concebida como especie de "guardia pretoriana del duque de Borgoña" y una "alianza de pequeños estados frente las grandes potencias" europeas-- destacan un ejemplar del 'Libro de las horas' de Alfonso el Magnánimo cedido por la Bristish Library; 38 blasones y escudos procedentes de la Catedral de Gante; la armadura de Felipe el Hermoso; una casulla de David de Borgoña, hijo natural de Felipe 'el Bueno', un retrato de María Borgoña procedente de Suiza, o una escultura flamenca de 'San Martín' que llegó a Valencia en 1495 y "que ha resultado ser todo un descubrimiento, ya que a pesar de ser una obra de primera fila no estaba apenas documentada", resaltó la profesora An Delva.

Además, la preparación de la muestra ha permitido realizar algunos "emocionantes hallazgos" a los investigadores, como poder documentar el viaje que el pintor Jan Van Eyck realizó a Valencia en 1426 y donde conoció algunas cosas que eran ajenas a la cultura nórdica, como por ejemplo las naranjas, y que posteriormente utilizó para sus cuadros, comentó Eduard Mira a modo de anécdota. Otro de los principales atractivos de la exposición es que permite ver por primera vez completo desde hace siglos el tríptico de 'El Juicio final' de Van der Stock. En este punto, la secretaria autonómica de Cultura, Concha Gómez, se felicitó porque "por fin los valencianos puedan ver completa esta obra" y reseñó que el Institut Valencià de Restauració i Conservació de Béns Culturals (Ivacor) ha llevado a cabo su restauración y ha facilitado el "complicado" transporte de las distintas partes del conjunto".

La exposición, que estará abierta hasta el próximo mes de junio se estructura en dos grandes bloques. El primero de ellos, bajo el lema 'La Europa de los príncipes', se encuentra en el edificio del Almudín y aborda 'La fundación' de la orden del Toisón de Oro deteniéndose en aspectos como las embajadas, el otoño de las caballerías, los torneos o las costumbres palaciegas; 'La visión del príncipe' y 'La gran alianza' cultural y artística que propició esta entidad. En el Museo de la Ciudad continúa el recorrido con la selección titulada 'La Europa de las Ciudades', que hace hincapié en las relaciones mercantiles y culturales que se establecieron entre Valencia y Flandes. Sobre esta parte de la muestra, Eduard Mira llamó la atención sobre la necesidad de reflexionar que en la actualidad "vivimos un momento parecido al del siglo XV, ya que, al atenuarse las fronteras transnacionales, las urbes vuelven a competir entre ellas y dejarse pintar para resultar más bellas".
En su intervención, Concha Gómez destacó que 'A la búsqueda del Toisón de oro' supone una de las apuestas expositivas "más ambiciosas" de su departamento. Al respecto, comentó que "al final de la legislatura podemos decir que hemos trabajado bien, con el espíritu de hacer una política cultural que no ha dejado de lado ningún ámbito" y muestras como ésta "son ejemplo de calidad", dijo. En esta misma línea, la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, María José Alcón, aseguró que esta exposición "ha sido calificada por algunos expertos como de las más importantes celebradas".

Con motivo de la exposición se editará un catálogo en dos volúmenes, el primero de los cuales ya ha sido publicado y el segundo lo hará en las próximas dos semanas, informó, por su parte, la Fundación.
Durante el tiempo que dure la muestra se editará y repartirá entre el público cuatro números de una revista que explicará el 'making off' del proyecto, que también será publicitado en Alicante y Castellón a través de dos "salas de llamada" que se instalarán, respectivamente, en el Museo de Gravina y el Museo de Bellas Artes.
Fuente: Europa Pres

a Exposición Fitero: el legado de un monasterio, Monasterio de Fítero (Navarra) 26 de Abril al 29 de Julio de 2007.

La Exposición Fitero: el legado de un monasterio, continúa  una línea de difusión cultural iniciada hace unos meses con la catedral de Tudela. Se trata de un proyecto para recuperar un patrimonio, en este caso de exorno de la abadía, y ponerlo al alcance de la sociedad, mediante unos criterios didácticos, en torno a unos contenidos básicos.

Las acciones emprendidas desde hace medio siglo por la Institución Príncipe de Viana en el monasterio de Fitero se van a completar con un plan de actuación sobre las partes más necesitadas del conjunto monumental. El claustro será uno de esos puntos de acción plurianual, por la complejidad en su restauración.

Con esta exposición, que se exhibirá durante los próximos meses, se da a conocer un patrimonio mueble rico, excepcional y diverso, en todo su esplendor. Rico porque contiene piezas que exceden, en su categoría, al arte regional y al de los focos artísticos cercanos. Excepcional porque se trata del único de los grandes monasterios navarros que guarda in situ lo sustancial de su amueblamiento. La diversidad se refiere al tipo de piezas expuestas, a sus géneros y técnicas.

La recuperación y restauración de la mayor parte de los retablos, esculturas, pinturas y piezas de artes suntuarias, procedentes del monasterio,  tiene que marcar un antes y un después en el conocimiento del conjunto de esta abadía, que presume de ser la primera fundación de los hijos de San Bernardo en la Península Ibérica y cuna de la Orden Militar de Calatrava.

Las piezas se han restaurado convenientemente, se han distribuido con un criterio didáctico, y se han estudiado por especialistas en las diferentes materias y periodos. De ese modo se ha logrado interpretarlas y contextualizarlas en sus múltiples facetas, desde su promoción y mecenazgo, hasta sus técnicas de ejecución, estilos,  iconografía, así como uso y función.

Seis grandes contextos son los encargados de mostrar de modo pedagógico otros tantos contenidos, que se glosan con piezas conservadas en Fitero y otras, procedentes también del legado monacal, que hoy se guardan en el Archivo General de Navarra, la Biblioteca General de Navarra de Pamplona y la Real Academia de la Historia de Madrid.

Para completar algunas unidades didácticas se ha contado con notables piezas, como el lienzo de San Raimundo de Miguel Jacinto Meléndez o la delicada urna argéntea del siglo XVIII que contiene los restos del santo, procedente del Ochavo de la Dives Toletana.

Coleccionistas particulares, instituciones públicas y de la Iglesia han puesto a disposición de la organización de esta exposición un conjunto de piezas singulares para contextualizar y mejorar sus contenidos. Entre estas últimas merecen destacarse las procedentes de las catedrales de Toledo y Tarazona, Cistercienses de Tulebras y San Clemente de Toledo,  Calatravas de Burgos y Morarzarzal, Agustinas Recoletas de Pamplona y la parroquia de San Andrés de Calahorra. Algunos documentos y libros proceden del Archivo de Protocolos de Tudela y de la Biblioteca de la Universidad de Navarra.
HORARIOS

  • Martes a sábado: 11-14 h. / 16-19.30 h.
  • Festivos: 11.30 h. / 14.00 h.
  • Lunes: cerrado
La Junta de Castilla y León adquiere la espada Tizona por 1,6 millones de euros.

BURGOS.- La Junta de Castilla y León ha adquirido por 1,6 millones de euros La Tizona, la espada del Cid, que de forma provisional ha sido depositada en el Museo de Burgos, aunque su destino final será previsiblemente la catedral, donde se encuentran los restos mortales del Campeador.

Así lo indicó a EFE la consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León, Silvia Clemente, quien explicó que la espada, propiedad de José Ramón Suárez de Otero, marqués de Falces, fue ofrecida en primera instancia al Ministerio de Cultura.

La espada se encontraba depositada en el Museo del Ejército, de Madrid, y su propietario, tras la decisión del Ministerio de Cultura de rechazar su adquisición, se la ofreció a la Junta. Clemente destacó que La Tizona será la pieza protagonista de la exposición que inaugurará la Junta en septiembre próximo en la catedral de Burgos sobre Rodrigo Díaz de Vivar, con motivo de la conmemoración del octavo centenario del Poema de Mío Cid.

La espada Tizona. (Foto: EFE)

Silvia Clemente señaló que habrá que abrir una negociación con el Cabildo Metropolitano para dejar la espada en la seo burgalesa.
La consejera señaló que la Junta aporta 600.000 euros, mientras que el millón de euros restante lo aporta un grupo de empresarios de Burgos que han colaborado en la adquisición de la espada cidiana.

No exenta de polémica esta compra se explica por parte del Ministerio de Cultura el porqué de la no adquisición. El director del Museo de Burgos, Juan Carlos Elorza, mostró su "sorpresa" por las informaciones del Ministerio de Cultura sobre la falsedad de Tizona, la espada del Cid, que fue adquirida por la Junta de Castilla y León por 1,6 millones de euros.

La espada Tizona. (Foto: EFE)


BURGOS.- La Junta de Castilla y León ha adquirido por 1,6 millones de euros La Tizona, la espada del Cid, que de forma provisional ha sido depositada en el Museo de Burgos, aunque su destino final será previsiblemente la catedral, donde se encuentran los restos mortales del Campeador.

Así lo indicó a EFE la consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León, Silvia Clemente, quien explicó que la espada, propiedad de José Ramón Suárez de Otero, marqués de Falces, fue ofrecida en primera instancia al Ministerio de Cultura.
La espada se encontraba depositada en el Museo del Ejército, de Madrid, y su propietario, tras la decisión del Ministerio de Cultura de rechazar su adquisición, se la ofreció a la Junta.

Clemente destacó que La Tizona será la pieza protagonista de la exposición que inaugurará la Junta en septiembre próximo en la catedral de Burgos sobre Rodrigo Díaz de Vivar, con motivo de la conmemoración del octavo centenario del Poema de Mío Cid. Silvia Clemente señaló que habrá que abrir una negociación con el Cabildo Metropolitano para dejar la espada en la seo burgalesa. La consejera señaló que la Junta aporta 600.000 euros, mientras que el millón de euros restante lo aporta un grupo de empresarios de Burgos que han colaborado en la adquisición de la espada cidiana.

No exenta de polémica esta compra se explica por parte del Ministerio de Cultura el porqué de la no adquisición. El director del Museo de Burgos, Juan Carlos Elorza, mostró su "sorpresa" por las informaciones del Ministerio de Cultura sobre la falsedad de Tizona, la espada del Cid, que fue adquirida por la Junta de Castilla y León por 1,6 millones de euros.

Juan Carlos Elorza alabó la decisión de recuperar la espada, "tan ligada -dijo- a la región y a Burgos", por haber sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC), según el B.O.E de 18 de enero de 2003. Elorza se preguntó que "si se sabía desde 1999 que no era la auténtica Tizona, cómo es posible que se publicara en el BOE.

El director del Museo se refirió también a la declaración de motivos de este Real Decreto, entre los que se hace referencia a la "tradición historiográfica muy amplia que identifica la misma como la famosa espada de Don Rodrigo Díaz de Vivar". Elorza recordó que el Real Decreto que declara BIC a la espada señala también que "la tradición asegura haber sido regalada por Fernando el Católico al primer Marqués de Falces" y agregó que, según este mismo Real Decreto, "una parte de la hoja fue forjada en un centro andaluz en la primera mitad del siglo XI". Afirmó que si la ministra sabía que era un "falso histórico" debía de haber "impugnado" este decreto porque, el BOE "es la Biblia para los españoles" y tenía que habérselo comunicado al ministro de Defensa para que se retirara la cartela que estaba junto a este arma expuesta en el Museo del Ejército en la que se especificaba que era la espada del Cid.

El director del Museo de Burgos recordó que hay algo que se llama "lealtad institucional" y, en su opinión, el Ministerio de Cultura debía haber hablado con la Junta antes de lanzar la noticia.

Elorza aseguró que esta información se ha publicado "en un determinado momento porque se ha querido tener una intervención concreta".
Indicó que "esta espada no tiene código de barras" que certifique su autenticidad, y se refirió al informe de 31 de marzo de 1998 titulado "estudio y restauración de la espada Tizona" de la Universidad Complutense de Madrid, en el que participaron 14 profesores de diferentes universidades españolas, que certificaron que la hoja de acero se forjó en la primera mitad del siglo XI.

Elorza citó los informes a los que se refiere el Ministerio de Cultura para defender que no es la espada del Cid, entre ellos el de Patrimonio Nacional en el que se concreta que "la hoja es del siglo XI, época de Rodrigo Díaz de Vivar, formada en algún taller andaluz".

Juan Carlos Elorza señaló que "hay informes a favor y en contra" e insistió en que "hay un Real Decreto que se podía haber revocado y que no se hizo".

Se refirió también a un documento de la "Junta de valoración y exportación de bienes del patrimonio histórico español" que fija en 1,5 millones de euros que el precio para la adquisición de la espada.

Juan Carlos Elorza aseguró que, "mientras no haya una cinta con lacre pegado firmada por el propio Cid, no se pude atribuir directamente al personaje", y matizó que "como dice el Decreto que la declara BIC existe una tradición historiográfica muy amplia que la identifica como la famosa espada de Rodrigo Díaz de Vivar".

Fuente: El Mundo.
 

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