Buenos días. Agradezco la presentación que me ha realizado D. Pedro López, que debe de entenderse hecha desde el corazón. Gracias también por darme la oportunidad de hablar, con un grupo de amigos de un tema que, me atrevería a decir que apasiona.. A casi todos y por supuesto a todos los que aquí estamos.
Y apasiona porque a pesar de haber corrido regueros de tinta hablando de ello, realmente no se han aportado nuevos elementos de estudio a todo cuanto ya conocíamos. Escritores de gran prestigio y con estudios publicados hace largo tiempo, que son reeditados, nuevamente estructurados y que en su publicidad indican “nuevos descubrimientos”, realmente han realizado nuevas investigaciones??, han dedicado nuevamente sudores y dolor de codos en busca de nuevas informaciones en viejos archivos???. Han participado en nuevos trabajos de campo?????? Realmente no, de ninguna manera.. En su gran mayoría lo que se ha hecho es aprovechar el tirón comercial que dan las nuevas películas y publicaciones, para reeditar. Naturalmente hay honrosas excepciones...
Porque, en realidad ¿que sabemos?, ¿conocemos algo de cierto? ¿No será que son leyendas?
Bien, el tema ha dado y da para mucho, pero tenemos que centrarlo.
Podemos tocar diversos aspectos, podemos hablar de historia conocida, muy poca ciertamente al menos en los orígenes, de los que sucintamente hablaremos y más, al final de la época medieval en que hay documentación epistolar, las actas de los procesos contra algunos de los miembros y al final, la bula vergonzosa. Esta es la más documentada y por ende de la que más conocemos de primera mano. El Temple había evolucionado desde el principio y era una gran organización que naturalmente generaba documentos y algunos de ellos nos han llegado.
Podemos hablar de las leyendas que envuelven multitud de construcciones y es este uno de los aspectos más amenos pues las interpretaciones son libres y cada cual dice la suya.... No dará tiempo de hablar sobre estilos de arquitectura ni de polemizar sobre si se puede afirmar que el Temple tenía un estilo arquitectónico que podemos llamar propio o si por el contrario, al ser una arquitectura muy funcional, toma elementos de diversos estilos o sub-estilos. Aunque mi opinión es que si puede definirse un estilo propio (no tenemos más que ver el “invento” de las fortalezas de triple recinto que podían ser incluso conversiones de castillos más antiguos, reformados y ampliados)
Podemos hablar de la espiritualidad que su norma de conducta imprimía en el carácter de esas por otro lado rudas gentes y de la forma en que se respetaban y se respetan las creencias ajenas y la benevolencia con que se contemplan las diversas formas que los humanos tenemos de dirigirnos cada cual a nuestro “ser superior”, le llamemos como le llamemos.
Pero he propuesto y el titulo de la charla así lo confirma que hoy hablemos de un aspecto quizás más mundano o al menos de una faceta que nos hace pensar que convivimos con la sociedad y el pensamiento se entrelaza con el sentir social.
Hablemos de la presencia del Temple en la sociedad y el porque de su existencia actual.
Para ello, quiero hacer algo de historia o historia leyenda o historia y leyenda.
Volvamos al pasado.
Vamos a dividir la cronología en cuatro etapas bien diferenciadas y seré breve en la explicación histórica. Pero es necesario hablar un poco de ella porque nos ayudará a entender el sentido actual de la Orden en atención a cuanto han sido sus orígenes y actuación primera, así como su evolución.
Tenemos un primer período que es el de su constitución, desde un año aproximado ya que diversas fuentes difieren pero todas ellas lo sitúan en torno a 1118-1119. Es cierto que existe antecedente de actuaciones anteriores, pero no entraremos en ello. Llegamos hasta la disolución oficial por la iglesia católica y la muerte en la hoguera de los dos dignatarios que son ajusticiados en París, el Preceptor de Normandía y el Gran Maestre Jacobo. Digamos que cubrimos desde 1118 hasta el 1314
Pasamos a una segunda etapa que es la de las especulaciones, clandestinidad y misterio, que hemos llamado el periodo Larmenius. Quien era Larmenius, era el Armenio, se refiere a alguien revestido de Armiño, se llamaba Juan Marco... Con ella llegamos hasta 1705
En este año se produce el resurgimiento con Luis Felipe de Orleáns y la “vuelta a la luz” de la Orden, en Francia. Desde esta época ya se vuelve a tener documentación escrita.
Por último nos referimos al tiempo que va desde Bernard Fabre Palaprat, que al parecer vuelve a utilizar la referida “Carta de Larmenius” – el primero fue el de Orleáns que la utilizó para convocar el convento general de Versalles, a la actualidad y hemos denominado “etapa de regencia”
Nos dice Guillermo, que fue canciller del reino de Jerusalem y obispo de Tiro en su “historia rerum in partibus transmarinis gestarum” que
“En aquel año de 1.119, ciertos nobles caballeros, llenos de devoción a Dios, religiosos y temerosos de El, poniéndose en manos del señor patriarca para el servicio de Cristo, hicieron profesión de querer vivir perpetuamente siguiendo la costumbre de las reglas de los canónigos, observando la castidad y la obediencia y rechazando toda propiedad.
Nos dice también otro historiador (esta vez del S XIII), Jacobo de Vitri, que fue obispo de Acre en la “historia orientalis seu hierosolymitana” que
“Se comprometieron a defender a los peregrinos contra los bandidos y ladrones, a proteger los caminos y a constituir la caballería del Rey Soberano”
“Observaban la pobreza, la castidad y la obediencia según la regla de los canónigos regulares..”
“Al principio no fueron más que nueve... y durante nueve años, se vistieron con ropas seculares... ”
“Y como no tenían iglesia ni lugar en que habitar, el rey les alojó en su palacio, cerca del Templo del Señor... y por esa razón se les llamó más tarde –templarios.“
Vamos centrando su cometido al menos externo. Sabemos lo que se decía que hacían y cual era su compromiso.
Podemos imaginarnos empero lo poco efectivos que debían ser nueve personas que durante nueve años sin que ese número se incrementara, para cuidar y proteger a los ahora llamados palmeros de los bandidos que rapiñaban y mataban sin dar cuartel.
Observemos que desde el puerto de Jaffa hasta Jerusalem hay 53,25 Km en linea recta.
En la actualidad y por carretera unos 65 Km.
Antaño, por los caminos y atravesando desfiladeros, puertos de montaña, etc.. como poco debía de tardarse de dos a tres días de penosa caminata.
Obviamente no es creíble, o sea que o bien tenían otro propósito o bien no eran solamente 9.
Entonces, que hicieron durante 9 años, nueve personas que curiosamente se alojaban en las caballerizas del templo, y no hablamos de un templo cualquiera, hablamos del Templo en mayúscula, hablamos del Templo de Salomón, que fue destruido en el año 70 de nuestra era por las legiones de Tito. Es una pregunta que queda abierta.
Ahora, volvamos al presente saltándonos todas las vicisitudes que, por conocidas no vamos a reproducir nuevamente.
Bien, citemos solamente dos leyendas que hacen referencia al final de la etapa histórica.
Se dice que una vez planteada la operación policial contra la Orden por el rey de Francia, se mandó correo a todos los delegados y gobernadores para que las ordenes fueran ejecutadas en toda Francia al mismo tiempo y en el más estricto secreto. Pues bien, se dice que la noche antes del arresto, de la torre del temple de París, lugar donde se guardaba supuestamente el tesoro, salieron unas carretas cargadas con paja y se dirigieron al puerto de La Rochelle. De las carretas, de su carga fuera de paja o de.... y de la flota templaria que estaba amarrada en La Rochelle, jamás se supo nada.
La segunda leyenda nos dice que Jacques de Molai habló con un joven caballero y le confió el secreto del lugar en donde se cuardaban diversos documentos, le entregó otros así como le tranfirió la sucesión de la Orden... Larmenius se llamaba este joven caballero...
Ahora si, hablemos del presente.
Teniendo en el pasado un referente en cuanto a lo que realmente creemos que hicieron en el Templo de Salomón, teniendo muy presente las relaciones que mantuvieron con las culturas más antiguas y atendiéndonos tambien, porque no decirlo, a cuanto se ha querido ver, que no demostrar en relación a la riqueza de las construcciones que nos han dejado, y no riqueza material sino en criptogramas en piedra y en tela, y a cuanta documentación se ha recuperado ya no del medioevo sino de su resurgimiento en 1705, nuevamente en Francia con Luis Felipe de Orleáns, pero tambien y sin olvidarlo, a la “idea” que eruditos de todas las épocas han tenido del ideal caballeresco, y queremos citar algunos:
Para Alfonso El Sabio, “la caballería fue llamada antiguamente la compañía de los nobles hombres, que fueron puestos para defender las tierras... antiguamente de cada mil hombres se escogía a uno para hacerlo caballero... más porque así como los que andan a caballo van más honradamente que en otra bestia, así los que son escogidos para caballeros son más honrados que todos los otros defensores”.
Un poco más profundo y tambien , realmente más ingenuo, en cuanto nos dice el doctor Iluminati, nuestro Ramón Llull o Raimundo Lulio como se dice en tierras más profundas. Nos dice en su libro “Del Orden de Caballería”.... “y por eso se dividió el pueblo en millares de hombres y de cada mil de ellos fue elegido y escogido uno, que era el más amable, más sabio, más fuerte, de más noble animo, de mejor trato y crianza entre todos los demás.
Se busco también entre las bestias la más bella, que corre más, que puede aguantar mayor trabajo y que conviene más al servicio del hombre. Y porque el caballo es el bruto más noble y más apto para servirle, por eso fue escogido y dado a aquel hombre que entre mil fue escogido y este es el motivo por el que aquel hombre se llama caballero.”
Nos quedamos con esta idea general de la caballería dejando de lado en este caso la idea del amor galante que nos llevaría a otros derroteros como la supuesta relación entre Lancelot y Ginebra con el siempre presente Arturo, naturalmente.
Pero de esta última idea nos aparece un nuevo componente, que es la leyenda de la búsqueda del Grial o leyendas porque varios fueron los trovadores que las cantaron si bien nuestro Parcival, Perceval o Parsifal no sería el mismo si no contáramos con dos importantes nombres de la época: Cretien de Troyes o con Wolfrang Von Eschenbach de quien se dice que viajó a ultramar para observar a los Templarios en acción y que mientras estuvo en su compañía asimiló parte de sus ideas.
Y en este punto, se nos vuelve a aparecer la pregunta ¿Qué buscaban 9 caballeros dirigidos en la distancia por el que quizás sea el personaje más importante del medioevo Bernardo de Claraval, en el Templo de Salomón???. De la persona y de la institución de San Bernardo hay mucho que hablar y mucho por descubrir también. La carta de enaltecimiento de la nueva caballería, la Loa, en la que nos descubre una milicia que traspasa los límites de la guerra justa para transformarla en la guerra Santa es todo un tratado de motivación que tampoco vamos a analizar para ganar en brevedad.
Y volvemos a dejarlo aquí para ahora si pasar del pasado lejano al futuro inmediato.
Y nos hacemos otra pregunta
Porque debe de seguir viva la Orden en el futuro? Porque debe de mantenerse el sentir del templario? ¿ Que es un templario?
A todas estas preguntas vamos a procurar dar respuesta pensando siempre más que en el presente, en el pasado mañana.
En primer lugar, diremos que la Orden está fundamentalmente para conseguir un crecimiento interior de sus miembros. Hacer que la búsqueda del caballero o dama del grial interior no sea en solitario. En compañía de los hermanos se hace mejor el camino y se vencen mejor los obstáculos. Y el compromiso es que eso debe de hacerse dentro del marco de unas creencias cristianas y con miras ecuménicas. No tiene lugar en la orden otra posibilidad. Se ha hablado de otros conocimientos ancestrales sobre creencias dispares . Bien eso es conocimiento y su dominio sabiduría, pero es otra cosa.
La búsqueda puede y debe de llevarnos toda la vida. Vencer los obstáculos nos hace más fuertes para vencer otros obstáculos y en medio de todo si conseguimos mejorar personalmente, -en ello estamos - a buen seguro de que transmitiremos a nuestro entrono y a la sociedad ese sentir, luego a través de ello y aunque siga sonando ingenuo debemos de ser capaces de mejorar la sociedad. Esta idea la plasmó el pasado siglo un erudito escritor en una trilogía novelada. Hablo de Isaac Asimov y su trilogía de las fundaciones. Ese texto, novelas al fin y al cabo, nos revelan como se pasa de un estado social a otro mejor y en el fundo se adivina el ideal sinárquico que se preconiza en la Orden ya desde el medioevo.
Asimismo transmitimos el pensar de algunos místicos de la edad media entre ellos nuestro San Bernardo, patrón de la Orden y rector de nuestro pensamiento por sus escritos y actos, perfectamente bien documentados.
Como continuación pensamos que lograremos mejor el objetivo del cambio si estamos “fundidos” con la sociedad y para ello la orden realiza acción social con colaboraciones esporádicas o reiteradas con diversos estamentos, organizaciones o ordenes religiosas, como las hermanas trinitarias del Temple en Mallorca por citar algunos.
Realizamos estudios, investigación, se participa en la educación, organizamos conferencias, En América del sur esta es una faceta que está muy avanzada teniendo presencia en diversas universidades en Uruguay y en Argentina, entre otros. Asimismo y desde el Gran Priorato de España hemos colaborado en el pasado y lo hacemos en el presente en la creación de establecimientos y en la implantación de la filosofía de vida que preconizamos
Aprovechamos para realizar actividades lúdicas, visitas comentadas a monasterios, castillos, rutas gastronómicas también e incluso como visitantes solamente, a fiestas de la época, de las que tanto abundan en la actualidad en la geografía española, en las que se nos solicitan conferencias, mesas redondas y entrevistas. Pero tenemos relación epistolar y presencial con organizaciones de “sentir” templario más “festivas” como las de Castellón por citar a una que tienen básicamente actividad lúdica pero también organizan ciclos formativos o informativos y que duda cabe que todo ello contribuye a que la presencia se deje notar.
La Orden tiene una estructura que a nivel mundial se organiza en Grandes Prioratos y Prioratos presentes en diversos países. Estos cuentan a la vez con bailias, encomiendas, tercias y casas, pero también institutos de estudios como el “Instituto Internacional de Estudios Templarios” al que está afiliada la Fundación privada de la que dispone el Gran Priorato de España.
Esta Fundación, “Campomanes” se llama tiene una misión absolutamente orientada hacia la docencia y la investigación histórica y filosófica. Es externa a la Orden y por ello tiene sus organismos rectores absolutamente diferenciados
He dejado para el último lugar las actividades ceremoniales que realizamos. Debemos de ser cuidadosos para que no se entienda que lo que se pretende con ellos es dar una imagen fastuosa o “extraña” de la Orden. Por ello, procuramos realizar los ceremoniales en privado de acuerdo con cuanto se establece en los estatutos, pero hay algunos que son públicos como las ceremonias de investidura de nuevos miembros. Este ceremonial –en su parte pública- incluye en España una misa por el rito católico oficiada por sacerdotes católicos, pero que en algunas ocasiones se ha compartido con luteranos, anglicanos, etc.. y el cruzamiento caballeresco tradicional según la fórmula “Dios todopoderoso, por intercesión de nuestros hermanos que sufrieron martirio os haga un buen caballero cristiano, sabio, justo y leal”.
Estos ceremoniales, que vienen de antiguo (por antiguo me refiero ha que se han recuperado de los de 1705) que tuvieron origen en los ceremoniales conventuales practicados en la admisión de las ordenes monásticas (de más antigüedad todavía) y en ellas se siguen practicando, pretenden introducir al neófito en un estado tal que sepa que ha adquirido un compromiso con el mismo y que en el se ha producido un cambio, un cambio que le ha llevado hasta la compañía de la caballería del temple. Ciertamente el cambio no se produce en el momento de la vela de armas, ni de la iniciación, ni de la investidura pública, como decía San Francisco cuando hubo realizado su vela de armas en Montserrat, el cambio ya se ha hecho, lo que se hace ahora es fijar el compromiso haciéndolo público y comprometiéndose a llevarlo a cabo hasta las últimas consecuencias.
Pero pensaran, para todo esto ¿hace falta compartir hermandad con el temple? Como me decían hace un tiempo y con toda la razón, para ser una buena persona, hacer obras de caridad y desear mejora en la sociedad no hace falta ser templario. Insisto, tenían razón
Entonces???? Volvemos a las preguntas para dar respuesta.
La Orden entiende que es con la unión de las actividades personales y sociales junto con la observancia de los ideales caballerescos como debe de realizarse el cambio. Y eso si que es exclusivo de la Orden.
Más allá quedan los mitos y leyendas como la del bafometo, las supuestas cabezas cortadas, la herencia esotérica, el encuentro de los secretos del Templo de Salomón..... y otras que también lo son, o quizás no lo son tanto.......
Quisiera ahora hacer unos comentarios a la situación actual de la Orden en que se aceptan a miembros como hermanas, es decir a Damas y la posibilidad de que en la edad media también esto ocurriera.
En la provincia de Girona, existe un convento, hoy corral de bovinos, que perteneció a la orden del Santo Sepulcro – en Mollet de Perelada- que era exclusivamente para hermanas.
Pues bien, existen referencias también a hermanas del Temple.
Tengamos presente que la Regla lo prohibía expresamente, pero, veamos.
Hay un estudio, citado por Rafael Alarcón que habla de que las hermanas Sanjuanistas, en su convento de Atioga, declaraban en 1537 que su convento había pertenecido a las templarias ya que Alfonso VIII de Castilla lo había dado a estas ( las templarias) en 1167. Las sanjuanistas lo heredaron en 1312 con la disolución del temple.
Está el caso de Urraca Vermuiz que en 1201 actuaba como priora de las monjas de la bailía de Faro (soror militiae templi)
Doña Azalaia del Rosellon entrega su feudo en 1133 a la Santa Caballería de Jerusalem para servir a Dios bajo la autoridad del maestre y del de Juana, esposa de Ricardo de Chafeldere que profesó su votos como hermana del temple ante el archidiacono Azo, teniendo en cuenta que había superado la edad en que podía levantar sospechas.
Da para mucho el tema pero casi mejor dejarlo aquí y pasar a uno último que asimismo es de actualidad
Quiero hablar de la línea de sucesión que se produce desde al menos 1705 en la OSMTJ y de la llamada “Carta de Larmenius”
La referida “carta” es una traducción de antiguos textos en criptogramas en la que supuestamente se documenta la transmisión de la Orden en la época de la clandestinidad. Es importante porque partimos al menos de las fechas de su aparición aproximadamente en 1705 y desde entonces la sucesión en la Orden está absolutamente documentada y es indudable. La época oscura es la anterior, precisamente la que hemos llamado de “Larmenius o de la clandestinidad” pero a partir de este documento no hay duda. Se han producido incluso como en la iglesia católica, escisiones y facciones que han vuelto o no a converger, pero tenemos documentación fehaciente que nos lleva hasta 1705 como muy cerca en el tiempo.
Es por ello que, leyendo comentarios sobre si la orden actual es fraudulenta (lo he leído, de verdad) o sobre la posible legalidad de la misma, y en respuesta a preguntas que se me hacen siempre digo que por lo menos hasta 1705 nos remontamos con toda seguridad en el tiempo y es con anterioridad a esta fecha en donde pueden surgir dudas. Y en realidad las hay puesto que se han sugerido varias posibles líneas de transmisión no tan evidentes como un documento, como puede ser la escocesa, etc pero con toda seguridad somos la organización más antigua de la que se tiene documentación escrita.
En la actualidad, la legislación española da poco margen en el momento de la legalización de las organizaciones. Puede hacerse con inscripción en el registro especial del ministerio del interior o bien a través del ministerio de justicia. No hay más. Otra cosa que confunde es que se comenta que las Ordenes, no solamente la nuestra sino en general, deben tener reconocimiento a través de cuanto se especifica en el derecho canónico. Bien, eso es cierto si se desea estar “inscrito” en la iglesia católica pero tampoco hay mucho margen ya que el derecho canónigo distingue dos tipos de organizaciones solamente, además de los institutos de vida monástica que son fundados interiormente por la misma, y son la asociaciones públicas de fieles y las asociaciones privadas. Comentar que las cuatro órdenes reales españolas “calatrava, montesa, santiago y alcántara” en la actualidad están inscritas como asociaciones públicas habiéndose creado una diócesis “especial” y ficticia para acogerlas”. Es decir que tienen el mismo estatus interior de la iglesia católica que una cofradía de semana santa, para bien y para mal.
Todo esto lo digo porque siguen apareciendo en los medios de comunicación, a raiz de aparición de libros que incluso hablan de rutas turísticas y son, evidentemente para promocionar su venta, comentarios de personas que sin conocer a fondo las características de cuanto he explicado, se atreven a hablar de esa legalización eclesiástica. La inscripción en esa forma no puede producirse porque en modo alguno queremos depender de esa jerarquía, ello nos coartaría libertad de expresión y actuación, sabiendo eso si que nuestra voluntad y pensamiento son de los seguidores de Jesús – Cristo en un sentido estricto pero asimismo ecuménico.
Solamente resta por decir que todo cuanto he expuesto forma parte en su esencia de la filosofía de la Orden, que queda explicitado en su código de conducta y en sus principios y por supuesto en la Regla actual y la reglamentación interna.
Si conseguimos llegar al “pasado mañana” manteniendo el hacer y el sentir del “anteayer”, sabremos que hemos puesto nuestro humilde grano de arena para que el temple siga vivo y mejorarnos interiormente mejorando también nuestro entrono y por ende a la sociedad en general.
Pero, recordando nuestro lema, pensamos que todo cuanto hacemos no es para nuestra satisfacción personal sino al contrario, para mayor gloria de Dios.
Non nobis Domine, non nobis, sed nomini tuo da gloriam
Muchas gracias
Sede prioral a once de abril de 2.007
Fr. + Joseph, prior |